El proyecto «Riberes i Illes de l’Ebre» avanza en la restauración ecológica del tramo final del río Ebro

El proyecto «Riberes i Illes de l’Ebre» avanza en la restauración ecológica del tramo final del río Ebro

El proyecto «Riberes i Illes de l’Ebre» avanza en la restauración ecológica del tramo final del río Ebro

El proyecto «Riberes i Illes de l’Ebre: Gestión y conservación de hábitats y especies amenazadas en espacios naturales protegidos del tramo final del Ebro», previsto hasta 2027, continúa avanzando con resultados destacados en la recuperación ecológica de los espacios fluviales entre Móra d’Ebre y Bítem. La actuación se desarrolla en los espacios fluviales protegidos Riberas e Islas del Ebro (XN2000) y da respuesta a problemáticas como la degradación de los hábitats, la proliferación de especies exóticas y la pérdida de biodiversidad.

El proyecto cuenta con la colaboración de los ayuntamientos de Móra d’Ebre, Móra la Nova, Tivissa, Benissanet, Ginestar, Miravet, Benifallet, Xerta, Tivenys y la EMD de Bítem, y en coordinación con organismos como la ACA, la CHE, el Parque Natural del Delta del Ebro y el IRTA. Esta colaboración permite reforzar una gobernanza compartida y coherente a escala territorial.

Las actuaciones se organizan en diversos bloques. En investigación y conocimiento, se está desarrollando un programa de seguimiento que incluye muestreos de fauna, vegetación y calidad del agua para conocer con detalle el estado de los espacios fluviales. Este trabajo incluye, entre otros, el seguimiento de peces y especies acuáticas, censos de fauna y análisis de la calidad del agua. El análisis de los resultados obtenidos permite disponer de una base científica sólida para orientar la gestión y la toma de decisiones. A día de hoy, ya se ha ejecutado más del 50 % de los muestreos previstos, consolidando un diagnóstico clave para la planificación de las actuaciones. Entre los resultados más destacados, cabe remarcar la presencia de ejemplares de anguila (Anguilla anguilla) tanto aguas arriba como aguas abajo del azud de Xerta-Tivenys, un indicador relevante de la conectividad fluvial del río.

Paralelamente, se ha elaborado el Plan de actuaciones, un documento estratégico que define las líneas de trabajo a corto, medio y largo plazo. Este documento establece objetivos, indicadores y actuaciones priorizadas, y se convertirá en una herramienta clave para coordinar administraciones y agentes del territorio, asegurando la continuidad de la gestión más allá del proyecto actual.

En el bloque de conservación y gestión, se están ejecutando actuaciones concretas como el control de especies exóticas invasoras, la restauración del bosque de ribera y la recuperación de galachos en diferentes espacios naturales fluviales. Estas intervenciones contribuyen a mejorar la funcionalidad ecológica y a recuperar hábitats de interés comunitario. En este sentido, destaca la retirada de vegetación con una máquina anfibia en el galacho de l’Aubadera de Móra d’Ebre. Además, se instalan cajas nido y otros elementos de apoyo para favorecer la fauna.

El proyecto también incorpora un fuerte componente social. Por una parte, se desarrollan acciones de educación ambiental con actividades, talleres y jornadas dirigidas a centros educativos y a la ciudadanía, con el objetivo de fomentar el conocimiento y la sensibilización ambiental, enmarcadas en el programa Escuela de Río que impulsa la Asociación l’Aube. Por otra, el programa de voluntariado «Les Veus del Riu» moviliza a decenas de personas en tareas de conservación, seguimiento ecológico y restauración de hábitats, reforzando la implicación del territorio.

Finalmente, en el ámbito de la gestión del uso público, se están implementando medidas para ordenar los usos recreativos y reducir los impactos sobre los espacios naturales. Se han habilitado dos itinerarios con señalización divulgativa, en Móra la Nova y en el entorno del azud de Xerta-Tivenys. Así como la implementación de un informador ambiental durante los meses de verano, itinerante a lo largo de los diversos municipios implicados.

En conjunto, el proyecto evoluciona positivamente, con un alto grado de ejecución de las actuaciones previstas y una creciente implicación institucional y ciudadana. Se consolida así como una iniciativa integral y replicable, clave para garantizar la conservación y la resiliencia de los espacios fluviales del tramo final del Ebro y estratégica para el futuro de los ecosistemas fluviales mediterráneos.